MARADONA EN 

#TheBest 2017

LONDRES.- En un salón exclusivo para jugadores, ex jugadores y acompañantes aguardando la premiación "THE BEST", Maradona está por salir de dicho VIP y se topa con Carlo Ancelloti y Massimiliano Allegri, ambos rivales en la época que Diego estaba en el Napoli. Le piden una foto y Diego, mientras posa, los empieza cargar en italiano: “Dale, dale... que vos primero primero ibas a la rodilla y luego a la pelota", en referencia a un aguerrido Ancelotti en el mediocampo de Roma y Milán que lo enfrentó en su etapa en la Serie A. Diego continúa buscando la complicidad de Allegri: “Yo tenía miedo de hacerle mal a él (por Ancelloti), porque iba mal, yo lo esquivaba y podía caer mal al piso”.
 
En un cómico diálogo con complicidad de todos, Maradona continúa explicando porqué no le discutía a los árbitros el maltrato de jugadores como ellos (Allegri también era un medio duro que lo enfrentó con Livorno y Pisa). “Si entrás a la cancha y te quejas, te perdés de jugar y de divertirte. Te podes distraer con el árbitro, con la hinchada y hasta con el entrenador que primero te dice anda a la derecha y después a la izquierda”, lo que destapó la carcajada de los presentes: Carlo, Massimiliano y quien suscribe.
 
Allegri da letra y le comenta que para cuidarse tenía que tener menos la pelota, a lo que Diego responde con otra salida maradoniana: “¡Nooo!, un día le digo a Renica `¿Qué haces con la pelota vos? ¡Dámela a mí, dámela a mí! Vos podes patear a 50 metros, yo voy tocando y los hago jugar’, pero Renica no podía tenerla mucho tiempo”, cierra provocando un llanto de risas. Cortan la charla y dicen que hay que bajar porque está por arrancar la gala. Alessandro Renica era un defensor que jugó todos los años de Maradona en Napoli. Está claro que se la debía pasar "al diez".
Imperdible momento en la intimidad del Teatro Palladium de Londres, donde me tocó ser un testigo privilegiado de una conversación de fútbol entre leyendas.

 

Domingo 20 de Noviembre de 2016

 

ÍDOLO EN JUVENTUS

El cordobés que enamoró a la Vecchia Signora

A fuerza de goles importantes, carisma y acercamiento con los simpatizantes, Dybala es el jugador que todos idolatran en uno de los clubes más importantes del mundo y el más popular de Italia. Hasta sin jugar por lesión, los hinchas se quedan para darle una abrazo a su salida.

¡Paulo, Paulo, Paulo… una selfie per favore!”

Juventus acaba de culminar su victoria en casa ante Pescara por 3 a 0, los tifosi alegres, aplausos a los jugadores, pero en la platea Vip salen varios disparados a fotografiarse con Dybala. Esta categoría en el Juventus Stadium tiene comunicación casi directa con el sector donde ven el partido los suplentes. Y el cordobés estaba allí donde ni bien sonó el pitazo final, los juventinos que gozan de ese lugar de privilegio corrieron en busca de un recuerdo con el Gran Paulo.

Inactivo desde la derrota ante el Milán el 22 de octubre, cuando fue sustituido en San Siro al primer tiempo por una lesión muscular en el biceps femoral del muslo derecho, el cordobés miró el partido junto a la banca y no tuvo problemas de acceder al retrato hasta ser el último de ese grupo en ir a los vestuarios.

Una hora después, en el hall central que ostenta el lujoso estadio de la Juve también hay otro beneficio para quienes pagan palco o platea vip: que es poder ver a muchos de sus jugadores salir camino al parking donde dejan sus autos. En el hall lo espera Andrea Saule, quien maneja relaciones de prensa a Dybala y Massimiliano Allegri, para volver con él. Andrea gentilmente me había sugerido quedarme en el salón para cruzar al delantero e incluso me había marcado su auto en el estacionamiento.

Y otra vez Paulo es interceptado para quedar en la memory de los celulares. Después de Marchisio -el primero en salir-, aparece Dybala y sin problemas acepta otras frenadas sonriendo para la pic. Ya escoltado por gente de seguridad del club quienes tratan de acelerar la caminata del argentino.
Junto a Andrea Saule, tengo un breve diálogo ameno junto al crack cordobés de 23 años recién cumplidos (el 15 de noviembre), le comento que lamento justo llegar a Torino en un partido que no juega, entre risas dice "me queda una semana de recuperación nomás", y luego la tercera tanda de Stop para más fotos: la caminata de 100 metros en zona de parking hasta su auto.

El nivel de idolatría es máximo. El cordobés arribó al club en 2015 tras ser sensación en Palermo y desde allí enamoró a los hinchas tras marcar 23 goles en 45 partidos en tres consagraciones (Scudetto, Copa y Supercopa Italiana) en su primer temporada en el equipo dirigido por Allegri.
Mientras en la Juve ya "lavoran" para tener Paulo para rato hasta 2021 luego de correrse la bola desde España que interesa Dybala al Real Madrid. Entonces en la Vecchia Signora le mejorarán el contrato y lo alargarán (el actual es hasta 2018) para tener al crack de 1,76 por varios años más. Claro, la gente quiere a Paulo. Estrella de esta Juve ganadora.

A fuerza de goles, gambetas, movimientos escurridizos, velocidad y simpatía, Dybala enamoró al tifoso juventino. Entonces se retiró del estadio como si hubiese convertido los tres goles del partido. Los goles los marcaron Khedira, Mandzukic y Hernanes. El nacido futbolísticamente en Instituto no jugó, pero los fans lo aguardaban como si fuese el autor de un hat-trick. “¡Grande Paulo!”…  “Una foto... “¡Grazzie Mile!” …

El cordobés que enamoró a la vieja señora del Calcio: ¡Paulo, Paulo, Paulo!”

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Lunes 27 de Junio de 2016

FINAL COPA AMÉRICA CENTENARIO 2016

De la cabeza, una vez más, mal

Tres finales perdidas de forma consecutiva: esa es la imagen que quedó tras la derrota por penales de la Selección Argentina ante Chile tras igualar sin goles en la final de la Copa América 2016. Una generación que futbolísticamente es excelente, pero psicológicamente sin fortaleza. Por ahí pasa la cuestión.

Desde Nueva Jersey- La Selección Nacional llegó a la final de la Copa América 2016 llena de expectativas y con la ilusión de cortar la racha negativa que transitaban. Sin embargo, esa Selección Nacional es la misma que terminó ese torneo con Lionel Messi diciendo "se terminó para mi", anunciando su renuncia -seguramente momentánea- a seguir jugando con la albiceleste, probablemente junto a otros emblemas del equipo como Javier Mascherano y Sergio Agüero. Con posibilidades de que la lista se alargue... Pero, ¿qué pasó en el medio?
Pasaron 23 años sin títulos mayores, y pasaron tres finales seguidas -y en años consecutivos- donde la Argentina fue derrotada: Mundial 2014, Copa América 2015 y 2016. Sin dudas, esto marcó a los jugadores. Les dejó una espina que les empezó a pesar psicológicamente. El último título levantado por esta generación de estrellas argentinas, que durante el año están desparramadas por el mundo, fue en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, donde alcanzaron la medalla dorada, cuando Lio era apenas un pibe de 20 años.

Esta vez, en la Copa América Centenario, Higuaín, Di Maria y Agüero mostraron nuevamente un pobrísimo nivel en una final. Y un Messi con aceptable juego aunque falló en momentos trascendentales. Las chances más claras del partido fueron contadas con los dedos de una mano. La inmejorable oportunidad de gol de Higuaín, que tuvo un mano a mano clarísimo con el arquero chileno vencido y el arco a su disposición, pero optó por la peor opción que fue picarla a un costado ni siquiera con dirección al arco. Un cabezazo de Agüero que tapó un Bravo de excelentes reflejos. Y otras dos chances en la responsabilidad de los pies del mejor jugador del mundo: un tiro libre de gran oportunidad pateado a la barrera y un penal -clave para empezar a marcar diferencia en la definición- que fue a las nubes. Inexplicable.

Desde el banco de suplentes se observó la misma actitud que se reflejó en el equipo argentino en el campo de juego: se notó temor y excesivo respeto por el rival, sumado a cuestiones técnicas como jugar con doble 5 y hacer tarde los cambios correspondientes. Plena responsabilidad de Martino, que no fueron buenas decisiones. Una pena: es claro que en las anteriores fases de la Copa, la Argentina había desplegado el mejor fútbol de los últimos años. Con un Banega fantástico en toda la Copa, factor trascendental para ver al mejor Messi con la albiceleste. Y un Mascherano otra vez saliendo del nivel de la media, jugando una final por encima del nivel mostrado de sus compañeros, con juego, presión, actitud y agresividad futbolística.
El argentino es resultadista: tanto los jugadores como los hinchas apelan al resultado para calificar un torneo de "exitoso" o no. Claro, en realidad, todo se resume en un penal convertido en gol, o en un remate bien o mal ejecutado. Por centímetros o por metros. Pero hay un transfondo de todo esto, que se repite una y otra vez, y que no será fácil de resolver en este equipo. No resulta ligado a la suerte que en tres finales que totalizaron 360 minutos, un equipo tan goleador como el argentino no haya marcado ni un solo gol.

¿Quién le saca la idea de la cabeza a Messi de que Argentina no alzó la copa por su culpa? Lio es uno, pero en el equipo son 11 en cancha, sumado a los suplentes y el cuerpo técnico. Un cuerpo técnico que no ayuda a transmitir seguridad anímica, algo clave para un plantel campeón. Son muchos, y claro, la responsabilidad es compartida. Y el resultado tiene un final malo, porque de la cabeza no se está bien.

SÍNTESIS 

ARGENTINA 0 (2) - CHILE 0 (4) 
Argentina: Sergio Romero (7); Gabriel Mercado (6), Nicolás Otamendi (6), Ramiro Funes Mori (5), Marcos Rojo (4); Lucas Biglia (5), Javier Mascherano (8), Ever Banega (6); Lionel Messi (6), Gonzalo Higuaín (3) y Angel Di María (3). Director técnico: Gerardo Martino.
Chile: Claudio Bravo (8); Mauricio Isla (6), Gary Medel (8), Gonzalo Jara (6), Jean Beausejour (6); Marcelo Díaz (4), Charles Aránguiz (7), Arturo Vidal (6); José Pedro Fuenzalida (6), Eduardo Vargas (5) y Alexis Sánchez (6). Director técnico: Juan Antonio Pizzi.

Cambios: en el segundo tiempo, a los 11 minutos, Matías Kranevitter(6) por Ángel Di María (A); a los 24, Sergio Agüero(4) por Gonzalo Higuaín (A); a los 34, Edson Puch por José Pedro Fuenzalida (C). En el primer tiempo suplementario, a los 13 minutos, Francisco Silva por Alexis Sánchez (C). En el segundo tiempo suplementario, a los 3 minutos, Nicolás Castillo por Eduardo Vargas (C) y, a los 5, Erik Lamela por Éver Banega (A).
Incidencias: en el primer tiempo, a los 28 minutos, expulsado Marcelo Díaz (C) por doble amonestación; a los 41, expulsado Marcos Rojo (A) por violenta entrada contra Arturo Vidal;
Penales: para Argentina convirtieron Javier Mascherano y Sergio Agüero, y fallaron Lionel Messi y Lucas Biglia; para Chile convirtieron Nicolás Castillo, Charles Aránguiz, Jean Beausejour y Francisco Silva, y el disparo de Arturo Vidal fue atajado por Romero.
Arbitro: Héber Lopes, de Brasil.
Estadio: MetLife Stadium, en Nueva Jersey

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FINAL DE CHAMPIONS LEAGUE 2016

OTRA VEZ EL REAL!

El Real Madrid levantó su Undécima orejona, nuevamente en el derbi español que se trasladó a Milán batió al Atleti de Simeone. Una final de película con paridad en 120 minutos y un cierre dramático en tanda de penales.

Desde Milano.- “Tengo claro que del segundo no se acuerda nadie. Perder dos finales es un fracaso. Ahora tenemos que curarnos las heridas en casa”, sentenció Diego Simeone en conferencia a los pocos minutos de ver como el Real Madrid levantaba el trofeo. Al Atlético de Madrid dirigido por el Cholo, otra vez se le escapó la gloria de Europa en un epílogo lleno de tensión ante su vecino madrileño. Otra vez quedó a poca distancia de la orejona, pero sin lograr alzarla. Esta vez no fue con un gol en el tiempo extra, sino en una infartante definición por penales que culminó con el grito de campeón para Cristiano Ronaldo y el abrazo de los dirigidos por Zinedine Zidane.

Otra vez los merengues tuvieron la presencia en área propia y contraria de su gran capitán Sergio Ramos. El cabezazo del sevillano a los 93 minutos en la final de 2014 supuso el principio del fin colchonero en Lisboa y este sábado en San Siro apareció con otro gol clave a los 14 minutos, cuando casi sobre la línea empujó un balón peinado por Gareth Bale. La final 2016 empezaba como terminó el tiempo regular la del derbi en 2014: Ramos festejando para el  Real Madrid.

El Atleti, fiel a su estilo de lucha en todo el campo, no se desvaneció con ese baldazo de agua helada inicial y fue al ataque creando peligro, aunque perdió un par pelotas en el medio que comprometieron su defensa. Se notaba el nerviosismo de los dirigidos por el Cholo, pero lo fueron superando hasta controlar el mando del juego por necesidad. Y porque los de Zidane retrocedieron aunque sin correr grandes riesgos, ya que el francés Antoine Griezmann y el Niño Torres no estaban precisos. Así finalizó el primer tiempo.

Para el complemento Simeone movió fichas en la desesperada busca del empate: metió en cancha al belga Yannick Carrasco en lugar de Augusto Fernández, buscando ser más picante ofensivamente y velocidad para herir a los blancos. Surtió efecto instantáneo: el Atleti tuvo agresividad y al minuto, Pepe le hizo un penal grosero a Torres. Fue Griezmann el encargado de patear, la figura en semifinal, pero su remate no tuvo destino de red y explotó el travesaño. La final en San Siro comenzaba a tener flashes cinematográficas dramáticos.

Luego Carvajal se lesionó e ingresó Danilo. La aparición de Carrasco continuó elevando al Atlético con dos jugadas que avisaban que el empate estaba al caer: una con remate de Koke, y otra con volea de Saúl. Aunque el Real también pudo haber sentenciado la final con remates de Benzema y Cristiano Ronaldo, bien salvados por Oblak. El Atleti dominaba pero no concretaba, mientras el tinte dramático del film tenía escenas de agotamiento y estrés. Jugadores del Real que corrían a cuentagotas agobiados por el asedio en cualquier parte de los colchoneros, a quienes a su vez se les comenzaba a acabar la nafta y sin lograr el empate.

El Real sin tanto merecimiento se estaba quedando con el partido. Hasta que llegó el minuto 79' para agregar más suspenso en el Guissepe Meazza: Juanfran metió la bola en último cuarto de cancha, Torres mandó centro de primera y el belga Carrasco remató enviando la pelota dentro del arco. Llegó el empate en una jugada a velocidad de play station.

Otro capítulo en la final había comenzado. Igualados en uno, ahora los de Simeone parecían mejor física y anímicamente para marcar el tanto de la victoria. Pero el Atlético no aprovechó su momento y sumado al agotamiento merengue,  ninguno se proclamó campeón en tiempo regular. Habría 30 minutos más de tensión en tiempo suplementario, al que ya ambos equipos llegaron con escaso resto físico.

La prórroga se jugó con jugadores fundidos de los dos lados, a excepción de Carrasco que generaba riesgo con su energía inagotable por la izquierda. Los demás jugadores trotaban la cancha. El Atlético tenía más el control del juego en los pies del belga, aunque al final del primer tiempo el Real se puso al ataque sin tener relevancia. Los últimos quince minutos fueron más dramáticos aún, con mayoría de jugadores sin piernas como Bale, Modric, Filipe Luiz, Koke… Ya ninguno podía más como para torcer la historia de ir a penales.

Desde los doce pasos todos los merengues convirtieron, Juanfran estalló el poste en un penal y CR7 convirtió para que la Champions se quede en la Casablanca. Otra vez la potencia de sus individualidades hizo que en los penales no fallara ninguno. Pateó Sergio Ramos, Bale, Marcelo, Lucas Vázquez y definió Cristiano, quién nuevamente se quedó con la foto del campeonato por ser el autor del penal que le dio otra Copa al Real Madrid.

Estuvo más cerca esta vez el Atlético de Madrid que en Lisboa, mereció un poquito más en el tiempo regular. Pero en el fútbol tiene mucha incidencia la gran calidad de cada uno de los jugadores y eso sentenció esta final. En los penales ninguna de las estrellas del Real Madrid se equivocó. Por eso se llevó la Undécima. 

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Sábado 4 de Julio de 2015

FINAL COPA AMÉRICA 2015

Otra frustración grande

Chile demostró mayor carácter en los momentos claves del partido y Argentina perdió otra copa. Jorge Sampaoli tuvo en Medel, Aránguiz, Marcelo Díaz y Vidal los soldados que no supo encontrar Martino para copar la parada brava en dos horas de juego sin goles. Y el talantoso Alexis Sánchez ejecutó el penal con categoría para darle a La Roja la primera Copa en su historia.

Desde Santiago de Chile- Nuevamente un derrota en una final... la caída por penales ante Chile acentúa el dolor de otro torneo sin tocar la gloria. Otro título que parecía que se ganaba y se cayó. Pero la derrota no fue solo por penales. La derrota fue por no poder convertir en 120 minutos de juego. Dos horas de juego en las que Argentina casi no disparó al arco rival y en las que Chile lo superó tácticamente, ya que fue el equipo que buscó ganar. Y si bien respetó la talla del rival, fueron los trasandinos quienes tuvieron las más claras del partido. Por eso la decepción, porque no es una simple derrota. Es otra derrota en un partido clave y es una derrota merecida por lo mostrado en el juego. Chile fue algo mejor en la cancha y es justo que haya ganado en los penales.

Aunque, falto de autocrítica, Gerardo Martino sostenga que "merecimos ganar", lo cierto es que la albiceleste fue bien tapada por el mediocampo chileno y que tuvo nulas oportunidades en el arco rival. El entrenador no acertó en los cambios. La sensación es que le cuesta salir de un libreto, y a veces los partidos requieren un cambio de planes, no es siempre la misma lectura. Banega e Higüaín ingresaron como en casi todos los encuentros de la Copa, y no lo hicieron en buen nivel.

En respuesta a la pregunta de quien suscribe por la autocrítica y el porqué de los cambios, Martino se explayó: "Hablar de fallas es díficil porque todavía uno no tiene el análisis del partido correctamente. Acaba de terminar, es una final y no es tan fácil para decir friamentente en qué nos equivocamos. Los cambios, el del Pocho (Lavezzi) por Ángel (Dí María) la verdad que no lo buscamos eso, hubiéramos querido que no se lesioné y la realidad es que pretendíamos tener un delantero en esa zona porque para nosotros era un buen lugar de salida a través de la pelota cruzada de Marcos (Rojo) y poder jugar jugar uno a uno en las espaldas, que es lo que hizo Chile en los partidos con línea de tres ante Alemania, Brasil y España fundamentalmente. Ángel lo estaba haciendo muy bien estaba encontrando esas pelotas, Marcos estaba jugando bien esas pelotas y lo que queríamos era que el Pocho al igual que Ángel defendieran como volantes y atacaran como winnes que para mí lo hizo muy bien. El ingreso de Gonzalo (Higuaín) fue porque tenía la sensación de que el Kun (Agüero) había hecho un desgaste muy grande y particularmente me parecia que necesitabamos a Gonzalo y no a Carlos (Tevez) por la diferencia de talla y como había mucho salteo de líneas iba a ser mejor para nosotros poder encontrar la segunda pelota a travez de la envergadura de Gonzalo. El de Ever (Banega) porque me parece que el flaco (Pastore) se fue apagando un poquito en el segundo tiempo ya que tuvo un compromiso muy grande a la hora de recuperar la pelota, y como Ever siempre lo había hecho muy bien en ese lugar, es un futbolista que nos daba la posibilidad de jugar en las tres posiciones del medio sin ningúm tipo de problema y se acomoda bien, por eso me pareció lo más lógico".

Tevez ni hizo precalentamiento. Tenerlo a Tevez en el banco y no usarlo durante 120 minutos en una final que no se mueve del cero, es una picardía. Es uno de los mejores delanteros del mundo. No es que deba ser titular, pero tenerlo como recambio y no usarlo, es al menos llamativo. 

Demichelis y Mascherano, ¡otra vez Mascherano!, fueron los que más se destacaron en el once inicial. Messi intentó, tuvo destellos de su velocidad y talento inigualable, pero se la acabó la energía por tramos, falló en varias pelotas paradas y en el tiempo suplementario se lo vio lejos de la pelota. Higüaín desperdició la única chance concreta de gol a los 92 minutos, y por si fuera poco, ejecutó el penal enfocado en una H de rugby. Otra vez el Pipita sin puntería en una final. Duele ver llorar a los jugador argentinos. Duele ver llorar a Lio. Duele ver llorar al Pipita... pero francamente más duele ver llorar alJefe, al capitán sin cinta, quién más se merece un título en esta generación... por eso a minutos de haber finalizado el partido, ya es hashtag #GraciasMascherano.

Lo que más duele es no poder ganar teniendo todas las herramientas para ser campeones. Otra vez la Selección Argentina fue uno de los mejores del torneo, otra vez Argentina fue un buen equipo... y otra vez Argentina terminó sin ser el gran equipo. Por eso la frustración es grande.

SÍNTESIS 
CHILE 0 (4) - ARGENTINA 0 (1) 

CHILE: Claudio Bravo, Mauricio Isla, Gary Medel, Francisco Silva, Jean Beausejour, Charles Aránguiz, Marcelo Díaz, Arturo Vidal; Jorge Valdivia, Eduardo Vargas y Alexis Sánchez.
ARGENTINA: Sergio Romero; Pablo Zabaleta, Nicolás Otamendi, Martín Demichelis Marcos Rojo; Lucas Biglia, Javier Mascherano, Javier Pastore; Lionel Messi, Ángel Di María y Sergio Agüero.

Cambios: PT34m. Ezequiel Lavezzi por Di María (A). ST 29m. Gonzalo Higuaín por Aguero (A) y Matías Fernández por Valdivia (CH) y 35m. Ever Banega por Pastore (A).Suplementario: 5m. del primer tiempo Angelo Henríquez por Vargas (CH).

PENALES: 1-0: Matías Fernández (gol). 1-1: Lionel Messi (gol). 2-1: Arturo Vidal (gol). 2-1: Gonzalo Higuaín (fuera). 3-1: Charles Aránguiz (gol). 3-1: Éver Banega (para Bravo). 4-1: Alexis Sánchez (gol)

Amonestados: Mascherano, Rojo y Banega (A). Medel, Díaz, Silva, Aranguiz y Vidal (CH).
Arbitro: Wilmar Roldán (Colombia).
Público: 45.693 espectadores.